jueves, 18 de diciembre de 2008

Sobre la libertad

A la sociedad no le interesa la libertad porque esta no genera coherencia, orden social sino la fragmentación de actividades, individualización y atomización social. Y no olvidemos que provoca miedo, angustia: inquieta al individuo que se encuentra frente a sí mismo, dudando, ante la posibilidad de elegir y experimentar así el peso de la responsabilidad.
Para los más dóciles, para los que renuncian de forma más evidente a su libertad individual, la sociedad agradecida distribuye gratificaciones: empleos, grado jerárquico, salarios que permiten consumir y así aparecer como un modelo de integración social. El panóptico de Bentham acecha en cada esquina.¿Escoge un educador pedófilo su sexualidad?.
Lo que hay en cada uno de nosotros (gustos y náuseas, placeres y deseos, ganas y proyectos) nace de nuestra potencia inconsciente. En lo esencial somos escogidos por algo más fuerte que nosotros mismos, no escogemos. La libertad se parece extrañamente a una ilusión. Leamos a Sade con su "Se elige ser jorobado?".
Por otro lado, una libertad que no encuentra límite no puede definirse. La cometa no vuela sin cuerda que la sujete. Libre no se nace, se hace. Hacer o dejar hacer cualquier cosa sin anticipación de consecuencias no es ejercer nuestra libertad sino obedecer impulsos primarios como animales salvajes. Némesis no es la antagonista sino la diosa de los límites.
Por otro lado, negar totalmente nuestar responsabilidad individual nos conduce a un absurdo. maravillosa aquella respuesta de Isaac Bashevis Singer ante ¿Cree en su responsabilidad individual?. No tengo otra elección. El determinismo se ha llevado al ridículo con la defensa twinkie por aquel juicio por un doble asesinato en el que el abogado dijo que su cliente no era responsable de sus actos por la hiperglucemia que le había producido la ingesta masiva de twinkies (unos caramelos).

Algunas otras notas:
En una conversación entre preso y guardián se ilustra la libertad del preso. No tiene libertad exterior, no puede salir. No ha elegido estar encerrado pero ha elegido su ideario y la defensa de unos valores hasta sus últimas consecuencias. Jorge Semprún

En la República, el capataz de un rico hacendado iba comprando votos y chantajeando a los jornaleros a cambio de comida. Hasta que topó con la respuesta idónea: “En mi hambre mando yo”. España. Salvador de Madariaga

Los pequeños pueden hacer muchísimo, se defienden. Así aparece en Enrique V (Shakespeare) la frase “La hierba crece de noche”. Cuando el poderoso abre la puerta para salir y descubre que por la noche ha crecido tanta que no puede salir.
El poder se ejerce con el consentimiento de los hombres.No obedeciendo una ley inicua se suprime su efecto.

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